María Rosa Fugazot: "No me gusta la televisión actual" – Pablo Layús
Connect with us

Entrevistas

María Rosa Fugazot: «No me gusta la televisión actual»

Publicado

el

La actriz María Rosa Fugazot habló de todos los temas. No se le escapo nada y tuvo duro conceptos sobre Showmatch y la televisión actual. Pero dejo en claro su postura frente a Laurita, Jimena Capristo, Fede Bal y la llegada al teatro de la familia Val/Barbieri.

Las declaraciones las realizó en el programa «Dale Que Va (@dqvradio)»
 de miércoles de 19 a 21 hs con la conducción de German Avalos Billinghurst (@geabill)

Estos son los textuales de la actriz: 


«La televisión hoy en día no me gusta, no me llama. Se extrañan muchas cosas, como el teatro universal, los programas con contenido variado, son muchas las cosas que extraño.
Showmatch lo veía de siempre porque me encantaba ver como la gente progresaba, aprendía a bailar, cantar, patinar o diferentes disciplinas que no le son comunes. Ahora todo se fue para el lado de la agresividad, de la violencia, de la pelea y a mi honestamente no me gusta nada eso.
Tinelli es un amor y ha sido súper amable conmigo. Yo creo que él hace lo que cree que a la gente le gusta pero showmatch se volvió muy agresivo y a mi me gusta cuando la gente muestra lo que sabe hacer y que se ayude a instituciones, pero esto que pasa ahora que es todo una guerra tonta no conduce a nada, bastante loca está la gente, bastante mal está el mundo como para que nos peleemos por cualquier cosa.
Ojo y no solo el programa de Tinelli, no hay ningún otro que hable de lo bueno que hay en el teatro, o de los espectáculos que existen. Son apenas flashes y contados con las manos. Todo es más de lo mismo y tiene que ver con peleas, con escándalos, con barullo y no solo a mí, a la gente no le gusta. Y que no me vengan con que es lo que la gente pide, porque antes cuando no había esta moda peleadora la gente veía la tele, cambiaba de canal y encontraba programas con contenidos diversos y uno podía elegir lo que quería ver. Ahora es todo lo mismo, no importa que tipo de programa pongas lo que pongas son peleas, gritos, hasta insultos, y eso pasa porque la televisión carece de contenido de calidad.
Una alternativa muy interesante en la televisión actual es La Voz Argentina, es algo diferente, que a la gente le gusta y ofrece un contenido diferente al resto de las opciones.
Yo no quiero despotricar contra nadie porque los conozco a todos, a los que bailan, a los del jurado, todos. Pero ponele, si vos pones a una bailarina clásica en el jurado le va a gustar el baile, en mayor o menor medida los distintos ritmos pero va a puntear desde su conocimiento del baile. El resto del jurado si no tiene los conocimientos necesarios puede puntuar por lo que ve, por lo que le gusta y lo que no, y eso es muy válido, pero no, en vez de dar una devolución concreta y decir que estuvo bien y que mal según su óptima, prefieren pelear y pelear, entonces la devolución pierde sentido.
Laurita es una excelente bailarina, una gran profesional, pero porque no opina sobre el baile en lugar de andar peléandose con los participantes. Ahí es donde su rol de desdibuja porque se mete en el quilombo en lugar de hablar de lo que sabe. El jurado debería juzgar el baile, pero por lo que veo parece que si hacen solo eso es muy aburrido. A mí me gustaba mucho más los primeros años donde se hablaba del baile y los participantes aprendían, pero después no se por qué, pero se terminó yendo todo al carajo. Y es una lástima, porque en Argentina hay mucho talento y se lo desperdicia, sería hermoso que hicieran hincapié en eso y no en la pavada. Eso es lo lindo que tenía Showmatch, hoy no veo que puedan aprender nada y creo que eso se puede recuperar porque Marcelo no es ningún tonto.
Hoy en día y no solo en la tv, sino en la vida en general, no hay incentivos, y mucho menos para los jóvenes. En la jerga del arte antes había que ir de un lugar al otro para poder aprender algo, hoy en día en las academias tenes todo junto, todo concentrado en un único lugar y sin embargo, no se incentiva para aprovechar todo eso, me duele y me molesta que estemos en esta situación.

El esfuerzo, la negra Capristo y la vuelta al teatro de los Bal/Barbieri
Hay que esforzarse por lo que uno quiere. A todo lo que uno trae de manera innato hay que ir agregándole cosas y hacer de uno un profesional más completo, pero eso se logra con esfuerzo.
El problema es que ahora todo se hace al revés, se recorre el camino inverso, lo primero que buscan es un nombre y eso lo quieren conseguir a través de escándalos mediáticos y después si tienen ganas intentan aprender algo, eso es lo mismo que nada y es preocupante que se les enseñe eso a los más jóvenes.
Yo admiro a gente como la negra Capristo, yo la he visto llegar al teatro cansadísima, llena de moretones, pero rompiéndose el alma porque aprendió a patinar, y dijo voy a prender y así lo hizo, aprendió. Lo mismo cuando tenia subirse a un escenario, fue y aprendió a hablar para no hacer macanas y ese es el camino a seguir, yo admiro realmente su esfuerzo y ganas de hacer las cosas bien.
Otro ejemplo de hacer las cosas bien es Federico Bal, y mirá que yo lo conozco de chiquito. Fede no bailaba nada y sin embargo hoy lo ves bailar y el petiso es una potencia, es una bomba. Pero no solo eso, lo vez en el escenario y ha ganado una fortaleza y una seguridad tremenda. Pero de vuelta, eso se hace con trabajo y eso es lo valioso.
Me encanta que vuelvan a trabajar juntos, en familia. El hecho de que se separe la gente no significa que tengan que vivir peleados ni generar odio. Son tres artistas de la ostia. En el caso de Carmen es un petardo, no para, es creativa y con unas ganas inmensas de hacer algo nuevo. Fede es como una esponja, sigue aprendiendo cosas día a día y me fascina. Y qué decir de Santiago, es sin dudas uno de los mejores comediantes que dio el país. Es uno de los pocos pilares que quedan de una época dorada de comediantes argentinos. Es una maravilla que trabajen los tres juntos, la van a romper».



Seguir leyendo

Entrevistas

Fatima Flores : “Me gustaría algún día poder mostrar mi faceta como actriz dramática”

Publicado

el

Fátima Florez hablo en exclusiva para nuestro sitio, admitió que sueña con ser convocada para hacer una tira de ficción. Señaló que si bien disfruta del éxito que alcanzó como humorista, hace años que se viene preparando para explorar otras facetas de su carrera. Habló de sus personajes, su regreso a la televisión y la reacción de las famosas cuando se ven reflejadas en sus imitaciones.

No muchos lo saben, pero la actriz, humorista e imitadora Fátima Florez lleva el récord de ser hasta el momento, la única artista argentina que ganó tres premios de oro por sus obras teatrales en las temporadas de verano: dos estatuilla doradas del Carlos (Carlos Paz) y una del Estrella de Mar (Mar del Plata). Pero no es el único mérito que tiene esta artista nacida en Olivos, que descubrió sus dotes de imitadora mientras cursaba sus estudios primarios. De hecho, a la que primero imitó casi como un juego de su niñez fue a su maestra de Quinto Grado, quien tenía una forma particular para hablar.

Para entonces ya comenzaba a despuntar un talento que desarrolló tomando clases de actuación, baile y canto, para crear el que por entonces sería su primer personaje: el de la conductora brasileña Xuxa, a quien admiraba profundamente. No le fue fácil hacerse un lugar en el medio artístico, que hasta entonces reservaba el lugar de imitadores exclusivamente a los hombres. Se hizo conocida junto a Jorge Lanata, imitando a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en el programa “Periodismo para Todos” y tuvo una increíble repercusión al lado de Marcelo Tinelli desplegando múltiples personajes en Showmatch. Ambas participaciones le valieron sendos Martín Fierro en 2003 y 2005. Pero Fátima reconoce que a la hora de hacer teatro, ningún productor le daba el lugar que ella estaba segura de haberse ganado a fuerza de estudio, ensayo y mucho trabajo.

Por eso decidió que junto a su esposo, Norberto Marcos, se produciría a ella misma; y así comenzó a encabezar sus propios espectáculos. Alternando plazas, de la costa a las sierras, verano tras verano, Fátima Florez logró lo que muchos otros artistas anhelaban: llenar las salas teatrales todas las noches, con doble función. Un objetivo que logró inclusive el verano pasado en Villa Carlos Paz, cumpliendo con el aforo del 50% permitido en esa plaza teatral y respetando el protocolo sanitario correspondiente. Como la única mujer imitadora del medio que es cabeza de compañía y corta tickets por sí misma, Fátima asegura: “Soy una privilegiada por poder trabajar de lo que amo, de lo que me gusta y para lo que me preparé desde muy chica. Hoy estoy muy enfocada en lo que son las imitaciones y el humor, pero en los comienzos fue bastante complicado. Este es un ambiente muy machista y, si bien no fui discriminada, siempre sentí que a la mujer se le exige mucho más que al hombre”.

La actriz es muy perfeccionista en su trabajo y por eso admite que al principio “sentía cierta presión cuando estaba en escena. Pero después me empecé a relajar y a confiar más en mí misma. Esa confianza también me la dio el público que comenzó a acompañarme”, admite.

Su personaje más exitoso y la figura que nunca conoció

Desde Susana Giménez a Moria Casán, de Carmen Barbieri a Mirtha Legrand, de María Eugenia Vidal a Cristina Fernández de Kirchner… Los personajes se van dando naturalmente y se filtran dentro de cualquier entrevista, haciendo siempre amena la charla. Y ante la pregunta sobre qué devolución tiene de las figuras a las que imita, Fátima sorprende al confesar que de las nacionales, “conozco a todas menos a Cristina”.

“No la conozco en persona y es el personaje que más he hecho y el que me dio más popularidad. Después, por ejemplo, con Susana Giménez tengo la mejor onda. Imaginate que ella me contrató y fue mi jefa un año cuando yo participé en su programa y hasta la imité con ella al lado. Obviamente que para el imitado es fuerte verse reflejado. Yo me doy cuenta que para la otra persona es como verse en un espejo, es un flash”, comenta Fátima.

Pero también reconoce que algunas de esas figuras, antes de ver sus imitaciones, enviaron “personas allegadas a verme al teatro, mandaron como a sus emisarios”. Otras, en tanto, la recomiendan a sus amigos. “Por ejemplo, Teté Coustarot, que es muy amiga de Susana, me ha venido a ver mucha veces al teatro y le encanta. Incluso, la he subido al escenario y hemos jugado a Susana con Teté. Y así con todas. Mirtha vino muchas veces también, me ha aplaudido de pie y lo tomó muy bien”, aclara la artista. Por supuesto que Fátima nunca se conforma con los personajes que ya tiene perfeccionados, y siempre está en búsqueda de nuevos desafíos. “Estoy mirando muchas artistas, no solo de Argentina, sino también de afuera porque también trabajo mucho metida en personajes de México o Colombia, que ahora tenemos previsto llevar a una gira que realizaremos en septiembre u octubre por Estados Unidos”, adelanta en esta entrevista.

Pero hasta que eso suceda, Fátima continúa sorprendiendo todas las semanas desde la pantalla de El Trece, participando en Showmatch, tanto sea con imitaciones de participantes de La Academia, como en el segmento humorístico Politichef. ¿Cómo logra preparar sus rutinas con tan poca anticipación? La clave es estar muy informada.

“Cuando los actores dicen que no miran televisión, yo me sorprendo mucho. ¿Cómo puede ser que no miren el medio en el que trabajan? Yo estoy siempre hiperinformada con todos los portales, con la tele, con los diarios digitales. Me empapo de la actualidad y toda esa información me nutre a mí como artista”, comenta.

Efecto sorpresa, respeto y homenaje

Siempre en la búsqueda de sorprender a su público, todos los veranos Fátima estrena nuevos personajes. “Este verano que hicimos temporada en Villa Carlos Paz, y llevamos un personaje que yo tenía pendiente y que no me animaba a hacer, que es el de Isabel Pantoja. Lo estrenamos y fue una de las más aplaudidas de la obra, porque toca una fibra muy emotiva. Personajes como esos son los que busco y por eso sigo estudiando y preparándome todo el tiempo”, dice.

Sin embargo, reconoce que tiene algunos límites a la hora de interpretar a ciertas personas, por más que sean muy aplaudidas o le den reconocimiento. “Yo hacía a China Zorrilla, que es un personaje super querido y fuerte, pero dejé de hacerlo por una cuestión de respeto. Si alguna vez la vuelvo a imitar será en un contexto de homenaje o de tributo, porque la gente la adora y recuerda mucho en especial por su actuación en la película ´Esperando la Carroza´. Está metida en los corazones de la gente. Pero reconozco que hay límites en el humor”, explica. La salud es también otro de los temas que moviliza a Fátima: “Si la persona que imito está teniendo un problema de salud, no hago ese personaje. Con eso no se jode, con eso no se puede hacer humor. De hecho, dejé mucho tiempo de hacer a Cristina cuando la habían operado (de la tiroides). En ese momento, suspendí ese personaje y eso que su intervención quirúrgica fue en plena temporada de verano, una época muy fuerte para los artistas”.

Como artista, Fátima sabe que aún tiene mucho por dar. Si bien no se siente “encasillada” en el rol de imitadora, sueña con que los productores la llamen para hacer una ficción. “Siempre piensan en mí para hacer roles relacionados al humor, que lo amo y nunca voy a dejar de hacerlo porque es lo mío. Pero también me gustaría poder mostrar otra faceta de Fátima, la de actriz dramática, para lo cual me preparé y mucho”, confiesa.

“A veces está bueno que te den esa oportunidad. Y si no se da, tendré que producirla yo misma. Si me va bien, después seguro vendrán detrás los productores, que siempre llegan tarde. Me pasó con el humor: hubo gente que fui a hacer casting y me dijeron que no. Después cuando me vieron que yo estaba triunfando con mi obra, vinieron desesperados. Pero se les pasó el turno”, cuenta entre risas.

Televisión con protocolo y el enojo de Mariana Nannis

El pasado 18 de mayo marcó la vuelta de Marcelo Tinelli y Showmatch a la televisión argentina, luego de un año fuera de la pantalla en el marco de las restricciones sanitaria por el avance del Covid-19. Tras el Cantando por un sueño en el 2020, Tinelli anunció su regreso este año, vacuna antiCovid de por medio, y una de las incorporaciones dentro del staff fue el regreso de Fátima Florez.

La artista recrea a varios de los personajes que participan del certamen  de baile La Academia, pero también a mujeres referentes de la política en el segmento humorístico de los viernes “Politichef”.

  • ¿Cómo fue esa vuelta  a la televisión de la mano de Showmatch? ¿Cómo viviste las críticas que recibió por lo que muchos interpretaron como una violación al protocolo sanitario por el Covid?

Puedo hablar desde mi lugar y yo fui a grabar citada como todos en horarios distintos, justamente para cumplir con los protocolos y cumpliendo con el distanciamiento. Además, todos estábamos hisopados. En mi caso, estuve en contacto con las personas que hacían caracterizaciones, reitero todas estaban hisopadas y trabajando con sus barbijos. Y después, a Marcelo lo vi solamente en el momento en que actué. Desde mi experiencia, no tuve contacto con nadie, fui a trabajar como todos y se tomaron muchas precauciones.

  • Si bien no fue la primera vez, ¿cómo tomaste la repercusión que tuviste con Mariana Nannis cuando la imitaste la semana pasada?

Fue muy loco lo que pasó con Mariana Nannis. Como habrás visto, en Showmatch se trabaja mucho con la actualidad. De pronto se decide que mañana baila Charlotte Caniggia y entonces me llaman y me dicen: ´Fátima, por favor mañana venís con Mariana Nannis´. Cuando me dicen eso, yo inmediatamente me informo dónde está Mariana y qué situación está viviendo, así cuando la interpreto hablo de lo que le pasa en ese momento.

La idea era ir a apoyar a Charlotte. Yo con ese personaje que me divierto mucho porque es muy rico y me permite lucirme como actriz porque Mariana tiene una personalidad muy fuerte. De pronto empecé a ver en las redes que la gente pensaba que esa que estaba en Showmatch era Nannis de verdad. A mí eso un poco me shockeó, porque se ve que estuvo bien contado el cuentito. Fue muy fuerte.

Charlotte también es una divina, yo le vengo diciendo hace rato que ella tiene una cosa de comediante increíble y nata.  Con ella ya habíamos compartido sketches en el programa de Susana Gimenez, yo interpretando a Mariana, y siempre me siguió la corriente con una química genial. Seguramente, lo volveremos a hacer ese personaje juntas. Lo que sí, a Mariana parece que no le gustó mucho, pero bueno.

Creo que tiene que ver con ella misma, que es una transgresora, entonces le parece que la imitación es una grasada. Pero estuvo bueno, como estaba callada, eso la movilizó un poco. Viste esta cosa de amor-odio. Es parte de este juego. Pero yo no me enojo ni mucho menos.

  • ¿Y qué opinás del enojo de Telefé respecto al scketch de Politichef?

Yo de lo único que me hago cargo es de mi trabajo y de los personajes que me tocan imitar, de tratar de hacerlos cada vez mejor. Ahora, en “Politichef” me tocó hacer a Patricia Bullrich, que fue un estreno. Patricia subió un video en sus redes y dijo que le encantó, que se divirtió mucho. También hice a Vidal y a Cristina. Me encanta hacer mujeres tan fuertes de la política. Cada una con diferentes personalidades. Me divierto, la paso muy bien y se nota que el público también, porque lo veo en la repercusión que tienen.

Seguir leyendo

Entrevistas

Aníbal Pachano habló de sus adicciones

Publicado

el

Por

Seres Libres es el programa conducido por el actor y conductor Gastón Pauls que presenta cada viernes una entrevista central a reconocidos artistas de nuestro país que atravesaron la adicción y que dan un crudo testimonio de su proceso.

El viernes 16 de julio a las 22 hs se emitió por Crónica HD, la 23º emisión de Seres Libres, el programa producido por Wolf Producciones, y en esta oportunidad Gastón Pauls estuvo acompañado por el bailarín, coreógrafo y director teatral Aníbal Pachano, quien hablo sobre sus adicciones. ¨La adicción tiene que ver con la ansiedad, con situaciones de vida. A los 5 años descubrí que mi papá tenía otros matrimonios y otros hijos. Mi papá era adicto al cigarrillo y al alcohol, y creo que esas cosas se van trasmitiendo. Yo empecé a fumar a los 14 años haciéndome el gracioso, y terminé fumando 2 atados diarios. Era una nicotina que caminaba¨ señalo y agrego que: ¨El trabajar desde los 12 años, ir al colegio, tener dos laburos para tener que bancarme y estudiar, también me generó una obsesión. No me gustaba el alcohol, ni el juego; la adicción siempre fue una pérdida (en mi familia). Nunca fui borracho, pero sí tomaba¨

No le escapo a ningún tema y habló de todo: ¨Probé marihuana a los 21/22 años y fue una sensación maravillosa, me ponía creativo, no melancólico. Fumé porro, como fuma todo el mundo, no soy careta y lo digo. La marihuana me liberó. Probé cocaína, una droga adictiva y dañina. La droga tapa una situación que no queres ver.
La cocaína es oscura. Empecé a sentir una necesidad de hacer algo que no me llevaba a ningún lado, porque me conectaba con una parte oscura, me deprimía. Tarde mucho tiempo en salir. En el medio del éxito me vi en una soledad enorme, me empecé a sentir mal, con angustia, me ponía nervioso, me peleaba. En realidad estaba enojado conmigo, pero no lo podía resolver¨ – señalo y dejo en claro que: ¨La cocaína es una porquería, es un aditivo que no te lleva a ningún lugar, más que a acelerarte, a no ocuparte. Es pérdida no es ganancia¨.

Seguir leyendo

Entrevistas

Rada, el standupero que trascendió las redes y explotó en Netflix

Publicado

el

A semanas del estreno de su espectáculo “Serendipia” en la plataforma internacional de streaming, el artista habló con nosotros.Analizó su gran momento de popularidad, y las nuevas formas de hacer humor que no reconocen reglas.

Agustín Aristarán, o Soy Rada como se lo conoce en el ambiente artístico, no deja de sorprender a sus seguidores. No solo por la versatilidad como artista, ya que es comediante, mago, actor, y cantante, sino que no creó de sí mismo un perfil distinto al del hombre común y corriente, que podría pasar desapercibido en la cola de cualquier banco o entre la gente que viaja en el subte. Demasiado sencillo pero con una creatividad que lo hace uno en un millón. Si bien el stand up es el género que más lo identifica, su escenario para ganar popularidad fue la red social Instagram, a través de la cual logró reunir a más de un millón y medio de seguidores, que festejan cada una de sus ocurrencias en su rol de padre, su química con su pareja la también comediante Fernanda Metilli y la descripción de situaciones cotidianas que se convirtieron en su caballito de batalla.

Tras recorrer el país con su espectáculo “Seredipia” con singular éxito, y hacer funciones en plena temporada de verano en los principales destinos turísticos, Soy Rada llegó con un segundo especial a la que es la plataforma de streamming más importante a nivel mundial (Netflix abarca 190 países) y en pocas semanas cosechó elogios y nuevos fans. El primero había sido «Soy Rada» en 2018. “Serendipia” es un show de un hombre que primero se ríe de sí mismo pero que como su segundo especial, con mucho humor y un poco de música, le llevó su tiempo crear. “Fue un proceso de mucho aprendizaje. Materializar una idea, verla cristalizada y haber sido testigo de ver su evolución es algo maravilloso”, reflexiona Aristarán consultado para esta entrevista.

¿Se imaginaba que en tan poco tiempo de su estreno el show se convertiría en uno de los 10 más vistos de Netflix? “Teníamos mucho deseo de estar ahí, y por suerte sucedió. Todos los que hicimos Serendipia confiamos mucho en este show y se vé que gusto mucho. Fue muy satisfactorio saber que nos eligió muchísima gente para que les acompañemos una hora de sus vidas”.

Del mensaje positivo al hallazgo valioso

Sin llegar a spoilear su show, Soy Rada ahonda en sus monólogos con detalles de su vida, tallados de escenas bizarras, eventos frustrados pero en el fondo, el mensaje siempre termina siendo de aliento. Sin embargo, el artista no siente la responsabilidad de tener que siempre trasmitir siempre un buen mensaje a sus espectadores. Así, a lo largo de la poco más de una hora que dura este espectáculo que escribió en conjunto con Pablo Fabregas, el protagonista bombardea al espectador con un humor directo que recorre anécdotas sobre la familia, los vínculos y la paternidad. “Me gusta indagar en las contradicciones del alma humana. A veces eso te hace permeable a mensajes ambiguos que espero (con mucha humildad) lleven más a hacerse preguntas que a responderlas”, analiza Aristarán.

De alguna forma, la búsqueda en su espectáculo sigue siendo de serendipias, palabra que llevó a más de un seguidor ineludiblemente a acudir a Google para conocer su significado. “Dícese de un hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual. Hallazgos afortunados e inesperados que se producen de manera casual cuando una persona está buscando otros resultados”, será el resultado de esa búsqueda.

–      ¿Cómo llegaste al concepto “Serendepia”? , ¿Qué significado le das o tiene para vos?

“Conocí esa palabra y muy rápido me resonó, tiene un significado que no es obvio. Buscar las serendipias de la vida de cada uno, lleva un rato: me gusto esa profundidad”.

 –      ¿Creés que tu éxito pasa por entender que nunca se debe dejar de jugar en la vida, no importa la edad, y que todo lo demás pasa por otro lado?

“No creo en el éxito como palabra. Soy muy consciente que me va muy bien y eso me genera mucho bienestar y mucha gratitud. Creo que jugar es clave para que, en cualquier cosa que hagamos, dejemos de lado la pose. Eso es lo único que te permite tener experiencias reales. 

 –      Mayormente los artistas se mentalizan en un foco, pero tienen un equipo de personas detrás que lo apoya en lo técnico (editores , camarógrafos, productores) ¿Sos de estar en todos los detalles o buscas ese apoyo en el equipo que te acompaña? 

“En estos últimos años logré tener el equipo que me permite poner el foco sólo en lo mío. Soy el curador final de todo lo que hago. Pero el equipo avanza a la par y lo deja todo.  Disfrutamos mucho el hacer este espectáculo”.

Artista multifacético

Si en algo se caracteriza Soy Rada es en sus múltiples facetas artísticas, pero a la hora de elegir en cuál rol se siente más cómodo, si como mago, influencer o standupero, admite que le cuesta “clasificarse” a sí mismo.

“Me guío más por lo que tengo ganas de hacer o lo que en cada momento me permite pasarla bien. Me gusta pasarla bien.  Soy un ser humano como cualquier otro. Tengo mis cíclicos nubarrones. Pero con el humor, tarde o temprano logro sublimar los momentos más negros. Es una gran vía de transmutación”, admite.

“En lo personal, cuando no tengo ganas, trato de no hacer nada. Y sino me tomo un buen café y con azúcar en sangre, salgo a ponerle onda”, señala.

Muchos espectadores eligen ciertos personajes creados para el show, como momentos claves de “Serendepia”; el momento “Vicky”, Mi viejo fumón y el urólogo, son quizás aquellos en los que el espectáculo llega a su climax. Sin embargo, para el propio artista, lo más sorprendente que logró hacer es saber que hay seguidores que eligen tatuarse la palabra “Serendipa” en su propio cuerpo:

“La Flasheo. Pero lo entiendo porque yo también tengo tatuadas cosas que en mi camino fueron importantes. Es muy loco pensar que eso sientan por algo que hice yo”, asegura con genuino orgullo. 

Seguir leyendo

CORDOBA

Urquiza

@adosmanoscocinanatural

Entradas y Páginas Populares

Es chisme

Entradas recientes

Trending